Lo pequeño también importa

Hay objetos que pasan desapercibidos. Que están ahí, cumplen su función, y rara vez les prestamos atención. Los neceseres son, tradicionalmente, uno de esos objetos. Durante años han sido esos humildes estuches que viajan en el fondo del bolso, que se esconden en el cajón del baño o que acumulan polvo en la maleta hasta las próximas vacaciones.
Pero, ¿y si te dijéramos que un neceser puede ser mucho más que eso?
En Orden Caótico han decidido poner su mirada (y su arte) en estos pequeños guardianes de nuestras cosas. Y el resultado es tan sorprendente como necesario: neceseres que no pasan desapercibidos, que cuentan historias y que convierten lo cotidiano en extraordinario.
¿Por qué un neceser? La revolución de lo cotidiano
Elegir un neceser no es solo elegir un recipiente para guardar cosas. Es elegir el primer objeto que abrirás cada mañana en el gimnasio, el compañero de tus viajes, el que verán tus amigas cuando saques el maquillaje en su casa, el que ocupará un lugar visible en tu baño.
Durante años nos hemos conformado con neceseres funcionales pero anodinos. Negros, grises, de esos que nadie recuerda. Pero ¿por qué? Si podemos tener un neceser que nos represente, que nos haga sonreír, que sea el inicio de una conversación.
Y ahí es exactamente donde entran en juego los neceseres de Orden Caótico.
Los neceseres de Orden Caótico: Cuando el arte se hace pequeño (pero matón)
Lo primero que llama la atención de estos neceseres es, sin duda, su diseño. Lejos de los estampados genéricos y las reproducciones en masa, cada neceser de Orden Caótico está basado en ilustraciones originales hechas a mano.
Esto significa que cuando compras uno, no estás adquiriendo un producto más de una cadena de producción infinita. Estás llevándote a casa una pieza única con alma de ilustración, un pequeño lienzo portátil que ha pasado por el cuidado proceso creativo de un artista.
¿Para quién está diseñado este «caos organizado» en formato neceser?
Si estás pensando en hacer un regalo (o en darte un capricho), aquí tienes los perfiles para los que estos neceseres son un acierto seguro:
Para la amiga viajera: La que siempre tiene un próximo destino en mente y vive con la maleta a medio hacer. Un neceser bonito es como un amuleto de viaje.
Para la que va al gimnasio cada día: Porque merece que su ropa de deporte tenga un acompañante a la altura.
Para la adolescente que empieza a usar maquillaje: Un neceser con un diseño juvenil y divertido puede ser el primer paso en su colección de cosmética.
Para la madre organizada: La que tiene todo controlado y necesita pequeños contenedores bonitos para mantener el orden.
Para la que se merece un detalle: A veces nos olvidamos de nosotras mismas. Regalarse un neceser con una ilustración que te guste es un pequeño gesto de autocuidado.
Para la que lo tiene todo: Cuando ya no sabes qué regalar, un objeto útil, bonito y con personalidad es siempre una opción ganadora.


